Tratando con trolls
Cuando uno participa en cualquier foro público a través de internet, como por ejemplo este blog, se está exponiendo al ataque de los trolls. ¿A qué llamamos troll en este contexto? Pues a un individuo que, aparentemente, pretende importunar al resto de usuarios del foro por medio del insulto fácil. Si en un momento dado encuentras que alguien responde a tú opinión con un comentario despectivo e injusto, acabas de ser atacado por un troll.
Sin embargo, la verdadera motivación de los trolls no es insultar ni molestar. En el fondo, los trolls no dejan de ser personas que quieren llamar la atención de cualquier manera posible. Estas personas no son, probablemente, conscientes del daño que hacen a los demás con sus desprecios y ofensas. Pero eso no es disculpa. Su actitud suele generar todo tipo de discusiones fuera de tono e inútiles que arruinan el principal objetivo de los foros: compartir opiniones y pensamientos con los demás.
Siendo profesor universitario, trato con mucha gente distinta cada año, por lo que he visto varias veces el comportamiento típico de un troll en la vida real. Suele tratarse de gente inmadura (algo no siempre está relacionado con la edad) que pretende llenar el vacío que deja su ausencia de personalidad con la admiración de los demás. Admiración y halagos, pero con independencia de que sean sinceros o no, ya que a estas personas les da lo mismo ser famosos que infames. Ellos se sentirán admirados aunque en realidad sean odiados.
Yo, como todos, he sido víctima de trolls. En cierto certamen de cortometrajes, que no mencionaré porque no merece la publicidad, el corto de Circonio77 fue atacado en los foros por un troll. El troll consiguió generar tal polémica que la organización, en un gesto de cobardía como pocos he visto en mi vida, decidió eliminarnos del concurso.
Lamentablemente, también es muy común encontrar trolls en los blogs de cualquiera de mis amigos. Este blog es joven aún, pero ya le tocará su turno. Si quieres ver trolls en acción, sólo tienes que pasarte por los foros de los servidores Spinebreaker o Agamaggan en la página española del World of Warcraft. La forma en que se destrozan unos a otros, todos los días, puede llegar a ser espeluznante.
¿Y qué es lo que puede hacerse con un troll? Si te enfadas, si le contestas, si intentas razonar con él, si intentas desprestigiarle, si le llamas troll, entonces acabas de darle lo que quería: atención. Lo mejor que puedes hacer con un troll es ignorarlo. Completamente. El cabreo que puedas tener lo quemas pateando la pared más cercana si es necesario, pero no contestes. Esa es la única manera que tienes de vengarte de él. Y créeme: es muy efectiva. No creerías las caras que se les quedan a los trolls de la vida real cuando son ignorados.
Si quieres leer un artículo muy bueno sobre los trolls te recomiendo que visites Cronopios, a donde llegué desde Ad Astra. Y recuerda, nunca prestes atención a un troll. Como dice el dicho: do not feed the troll.

cathan dijo
Yo no e sque navegue mucho por foros habitualmente, así que no suelo ver muchos trolls... salvo en Barrapunto. Aunque sigo visitándolo a diario porque merece la pena, puede llegar a ser realmente espeluznante. Allí hacen una diferencia entre el provocador, lo que tú describes aquí, provocación directa y burda, y el troll, aquel que escribe un post aparentemente correcto pero que en realidad es igualmente provocador, o más. Esto arruina debates que podrían haber sido muy interesantes porque hay mucha gente que no sigue la máxima que citas al final de tu post. En mi opinión, también ésos son trolls. Una pena, en serio.
8 Junio 2006 | 09:00 PM