Es curioso que, después de tantos años, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria haya decidido dar nombre a las calles, plazas, rotondas y jardines del Campus de Tafira. No hay ningún motivo estrafalario para esta decisión. Simplemente se trata de señalizar el campus para facilitar la orientación y la movilidad de las personas. Y claro, para señalizar las calles es necesario que tengan nombre.

En principio se han respetado los nombres que algunos lugares han ido recibiendo a lo largo del tiempo por parte de alumnos y profesores. Para el resto de lugares se han propuesto nombres genéricos relacionados con la localización, como por ejemplo la Calle del Deporte por estar al lado de las instalaciones deportivas del campus. La originalidad de estos nombres alcanza proporciones épicas, no hay duda.

La propuesta puede ser consultada en la página web de la universidad y se aceptan sugerencias de la comunidad universitaria en esta dirección de correo hasta el jueves seis de julio: denominaciones@ulpgc.es. Aunque la verdad es que me da la impresión de que no hay ganas de establecer un concurso de nombres. Al principio sería un poco confuso si utilizáramos nombres de científicos importantes o autores ilustres, pero nos iríamos acostumbrando con el tiempo. El argumento dado de “homenajear las actividades cotidianas realizadas en la zona” no me termina de convencer.

Pero el caso es que preparar una propuesta conjunta y coherente de nombres para todas las localizaciones del campus y que no estén ya presentes en el callejero de la ciudad se me antoja una tarea demasiado complicada, especialmente si tenemos en cuenta el margen de tiempo disponible, así que probablemente esta propuesta será la definitiva.