Los defensas estaban demasiado separados y había hueco para colarse entre ellos, sólo faltaba que el centrocampista se diera cuenta y diera el pase en profundidad… perfecto, metió el balón entre los defensas y yo corrí a toda velocidad, dejándolos atrás y quedándome solo delante del portero. En cuanto controlara la pelota iba a ser un golazo.
Pero no la controlé. Iba tan confiado que no miré al balón, sino que miré directamente al portero para ver su reacción. En lugar de controlar la pelota, la pisé. De lleno. Quedé desequilibrado en medio de la nada, sin ningún tipo de apoyo. La inercia lanzó mis brazos hacia atrás y no pude volverlos hacia delante a tiempo de parar la caída. Y me fui de boca contra el suelo.
Supongo que debí reaccionar por instinto, arqueando la espalda hacia atrás, volteando ligeramente la cara… todo lo que fuera necesario para evitar un golpe directo contra la cara. Mis rodillas chocaron primero contra el suelo, mis manos llegaron a tiempo para absorber parte del impacto, pero no pude evitar el golpe de la cara contra el suelo.
Todo esto ocurrió el domingo pasado. Me podía haber partido la nariz. Me podía haber dejado unos cuantos dientes sobre el cemento de la cancha. Pero, de alguna manera, me las había ingeniado para que eso no pasara. El golpe me hizo sangrar, pero no fue gran cosa. Apenas un raspón de un par de centímetros en la nariz que curará en un par de semanas. Los dientes me estuvieron doliendo un par de días, pero estaban enteros. La rodilla derecha sufrió un raspón bastante más severo; es lo que más me molesta ahora mismo.

Me había librado de una buena. Pero tuve miedo. Quizá la próxima no tenga tanta suerte. En ese momento me planteé dejar de jugar al fútbol para no volver a arriesgarme. Sería la opción más cómoda. Algunos dirían que incluso la más sensata. Sentadito en casa, viendo la tele, no me volveré a caer.
Un momento de cobardía. ¿A quién no le ha pasado? Luego pensé en lo que me perdería. En aquello a lo que tendría que renunciar para no arriesgarme. Hacer deporte, divertirme con los amigos, cabrearme por haber recibido un gol, decepcionarme por perder, luchar por remontar, sentirme pletórico por marcar un gol, alegrarme por ganar… ¿Iba a renunciar a todo eso para no arriesgarme a caerme?
No. Seguí jugando. La rodilla me dolía. La nariz todavía sangraba un poco. Pero seguí jugando. En mi estado no hice prácticamente nada útil. En el rato que permanecí en la cancha no pude defender o regatear porque hacer algún gesto brusco con la pierna era doloroso, pero toqué un par de balones y tiré a puerta alguna vez. Lo importante no es eso. Lo importante es afrontar ese instante de miedo y vencerlo allí, en el momento en que nace, para evitar que crezca, se haga más fuerte y pueda llegar a impedir que hagas lo que te gusta. Lo importante es seguir jugando.

Fuerte hostia, no la grabaste? si la tienes podrias ponerla en youtube.com y .... }:-)
Curiosamente a mis hermanos les dio por llevar la cámara ese día... por suerte no había nadie grabando ese momento, pero si tengo el video de la ovación (forzada) de los compañeros mientras me seco la sangre de la nariz... no lo pondré en YouTube por razones obvias ;-)
Ponla!!! Ponla!!! no sabes lo bien que viene para el stress reirse de los males ajenos }:-)
Mmm... me lo pensaré... mmm... pero va a ser que no }:-D
Sube el vídeo, ahora no te puedes echar atras. En el fondo quieres subirlo, de lo contrario habrias asegurado que no existe ningún documento gráfico del accidente. Subelo.
Ya dije que no se ve la leche, sólo las consecuencias jejeje... que gente más morbosa... igual me decido, dado el clamor popular... ya veré...
Jo :(
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
¡QUE LO PUBLIQUE!
Por cierto. Esa mirada acojona.
Pues no veas teniéndolo delante in person. Pesadillas tengo, hermano mío, pesadillas.
Ahora que lo pienso, estoy imaginando la escena de la hostia y pienso que tuvo que ser AWESOME. Qué pena que no estaba yo allí con mi cámara nueva... }:-)
Y publica el vídeo, hombre. Si tu ego lo pide a gritos }:-)
¡MBWHAMBWHAMBWHAMBWHA! ¡GLASSY!
Tú calvo, cállate, que en una noche de luna llena el reflejo de la luna en tu calva supera todos los niveles de acojonamiento posible.
Que te folle un troll en celo.
Al señor adastra decirle que nosotros los Troll no pasamos un celo tan malo como el de usted, que me han dicho que le sale flujo por los poros de la calva y le apesta la calva a marisco añejo, así que por favor no sea desagradable.
¿Tienes idea del careto que se me quedó cuando vi que un tal troll en celo me había dejado un comentario? ;-)
A mi hermano se le acabó el celo hace rato. Ahora se limita a frotarse el pene contra el cojín del salón.
Prefiero frotarme la polla conuna lija del 7. Me van las emociones fuertes.
Oli ni caso al calvo.
Se que me crees JUAS JUAS JUAS JUAs
... que le voy a hacer). Por cierto, ya adelanto que no es el video en el que me di aquella leche. Ese no se hará público. No, tampoco voy a poner fotos de la
... Me daban escalofríos al ver algunos de los movimientos de mis amigos en los que antes no me fijaba. No quiero cogerle miedo al fútbol a estas alturas, pero no sé… ya veremos… de todas formas todavía queda...