Así se titulaba el correo electrónico que envié a la compañía Guaguas Municipales, principal responsable de las líneas de autobuses (en Canarias los llamamos guaguas) de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Dejaré que el correo describa por si mismo la situación.

Hola,

Esta mañana, mientras me dirigía al trabajo por la calle León y Castillo, a la altura de Torre Las Palmas, una guagua que circulaba en el mismo sentido que yo por el carril de la izquierda ha decidido cambiar de carril a la derecha justo en el lugar que yo ocupaba. Ante esta situación, me vi obligado a frenar bruscamente para evitar una colisión lateral con la guagua que me embestía, con el riesgo que ello conlleva para mi y el resto de vehículos que pudieran circular detrás. Esto sucedía aproximadamente a las 8:10am con una guagua de la Línea 1 identificada con el número 518 y de matrícula GC 4186 CD.

¿Disponen ustedes de un mecanismo adecuado para que esta queja sea atendida?

Un saludo.

No quisiera generalizar pero, lamentablemente, hay algunos conductores de guagua que utilizan el tamaño del vehículo para avasallar al resto de conductores. Estas personas funcionan según el principio “mi guagua es más grande que tu coche así que ya te apartarás por la cuenta que te trae”.

Me parece vergonzoso que se permita a personas así conducir un transporte público, ya que resulta peligroso tanto para los usuarios de la guagua como para el resto de personas que circulan por la vía. Todavía me acuerdo cuando una vez, en Barcelona, una guagua que iba a toda velocidad se salió ligeramente en una esquina, se subió a la acera, se llevó por delante el semáforo de peatones y siguió adelante como si nada. Si alguna persona hubiera estado allí de pie…

Después de enviar la queja, y según fueron pasando las semanas, me hice a la idea de que mi correo, enviado el 13 de julio, sería ignorado. Pero el 8 de agosto me sorprendieron enviándome un documento PDF con una respuesta.

Muy Sr. nuestro:

En respuesta a su reclamación de fecha 17 de julio del corriente, referencia no 4655, le comunicamos que la hemos trasladado a nuestro Departamento de Explotación, responsable del servicio, con la finalidad de que se investiguen los hechos denunciados y se actúe en consecuencia, y que una vez hecho y contactado con el conductor presuntamente responsable de su denuncia, manifiesta no tener recuerdo de incidencia alguna ese día ni ningún otro cercano al mismo.

Atentamente,

Manuel Ángel Hernández Dámaso
Director de Marketing-Comercial

Claro, es lógico. ¿Cómo iba el conductor a recordar que un coche tuvo que apartarse de su camino? Para él ese incidente no debió tener ninguna importancia. Además, seguramente es la respuesta que el sindicato o los abogados de la compañía le aconsejaron dar. Yo no puedo demostrar nada y, en cualquier caso, sería su palabra contra la mía. No puedo hacer nada al respecto, pero desde luego que no me he quedado con las ganas de responderles.

Hola,

Es comprensible que el conductor no recuerde nada, el incidente no debió tener la más mínima importancia para él, dado que no fue a él al que embistieron, aparte de que todo sucedió el día 13 de julio y no el 17. Por supuesto, no tengo intención de enfrascarme en una disputa del tipo "tú palabra contra la mía". Sólo espero que, mientras que este incidente quedó en un susto, la próxima vez no haya que lamentar algo más grave.

Un saludo.

¿Para qué habrá servido todo esto? Seguramente para nada. Estas personas seguirán conduciendo como les de la gana, ensuciando el nombre y la reputación de todo el colectivo de conductores de guagua y poniéndonos a todos en peligro. Pero esto tampoco es nuevo.