Hoy hemos podido disfrutar de uno de los mayores éxitos de la historia del deporte español, con la aplastante victoria de la selección española de baloncesto en la final del Mundial contra Grecia. No recuerdo haber visto nunca una diferencia de 23 puntos en una final, los españoles podemos sentirnos orgullosos de nuestro equipo.

¿Pero cuál es el camino de una selección campeona del mundo? España ha quedado en quinta posición en los dos últimos Mundiales: el de 1998 en Grecia y el de 2002 en EEUU. En los tres últimos Campeonatos de Europa ha quedado tercera, segunda y cuarta. Estamos hablando, por tanto, de una selección que está siempre ahí, en los primeros puestos, luchando por llegar a la cima. Y este esfuerzo ha tenido hoy su recompensa.

Miremos ahora a otra selección campeona del mundo como la de balonmano, ganadora del oro en el campeonato de 2005 celebrado en Túnez. En los tres Mundiales anteriores a ese había quedado cuarta, quinta y cuarta de nuevo. En los Campeonatos de Europa ha quedado segunda en 1996, en 1998 y en 2006, así como tercera en 2000. De nuevo, se trata de una selección que ha permanecido muchos años en la élite antes de lograr ser la mejor del mundo.

La selección de waterpolo ha ganado dos Campeonatos del Mundo, el de 1998 y el de 2001, pero antes quedó segunda en otros dos, el de 1991 y el de 1994. Además, ha quedado por encima del sexto puesto en los doce Campeonatos de Europa disputados hasta la fecha, incluyendo dos medallas de bronce en 1983 y 1993, así como una de plata en 1991. Otra selección que se codea con los más grandes.

La selección española de fútbol sala ha ganado los dos últimos Mundiales, en 2000 y 2004, quedando finalista en 1998. También ha ganado tres de los cinco Campeonatos de Europa disputados, habiendo quedado en segunda y tercera posición en los otros dos. Un nuevo ejemplo de selección que está situada en lo más alto.

¿Y la selección española de fútbol? Ésta es sin duda la que más bombo recibe de los medios, pero no ha hecho absolutamente nada en los últimos años. Nada de nada desde la final de la Eurocopa de 1984 (no podemos contar los Juegos Olímpicos porque en fútbol no compite la selección absoluta). ¿Por qué todos los medios la consideran favorita cada vez que compite? ¿Por qué se aspiraba a ganar el Mundial de Alemania? Creo que todos estos medios de información necesitan un cambio de perspectiva. Cuando la selección de fútbol acabe varias veces entre los cuatro primeros podremos decir que estamos entre los favoritos para ganar un Mundial. Pero no antes.

Además, es injusto. Tenemos grandes selecciones en muchos deportes a los que el fútbol eclipsa. Los continuos fracasos del equipo de fútbol (fracasos respecto a las irreales metas planteadas) han hecho que muchos sufran de un complejo de inferioridad en lo que al deporte se refiere. Por ejemplo, acabo de oír a una periodista en la tele diciendo que “parece que los astros se han alineado para que España gane el Mundial de baloncesto”. ¿Hace falta que se alineen los astros para que España gane un Mundial? No, lo que hace falta es trabajo, seriedad, dedicación, esfuerzo y sacrificio. La selección española de baloncesto acaba de demostrarlo. A ver si el fútbol toma ejemplo.