Todo cambia en la vida. Cuando abrí el blog llegué a escribir dos o tres historias durante varios días seguidos. Ahora, sin embargo, mi ritmo es muy diferente y paso días sin escribir con frecuencia. Esto es debido a muchas circunstancias.

Éste cuatrimestre es en el que tengo más clases, por lo que paso bastante tiempo escribiendo apuntes para los alumnos, redactando enunciados de prácticas, etc. Ahora mismo también estoy en el comité de selección de artículos de un par de conferencias, por lo que estoy escribiendo muchas revisiones de artículos. También estoy escribiendo la documentación necesaria para presentarme a mejores plazas de profesor. En mis ratos libres trato de colaborar con la creación de una hermandad rolera en el juego World of Warcraft, escribiendo mis opiniones en los foros.

Escribiendo, escribiendo, escribiendo… acabo tan cansado de escribir que muchos días no me apetece escribir más para el blog. Es más, a veces no tengo ni ideas para escribir, porque con tanto lío apenas miro otros blogs, periódicos, etc… de hecho, paso de ver las noticias en la tele para no estar amargándome con tanto mal rollo.

Pero los cambios de ritmo no son necesariamente malos. En el fondo sé que me encanta escribir, quizá por eso me veo envuelto con tantas responsabilidades para las que tengo que escribir cosas. Esto es sólo otra etapa. Vendrán etapas en las que escriba más y etapas en las que escriba menos. Pero no me olvido del blog. El cóndor sigue en el aire.