Las incorporaciones más recientes a mi colección de Transformers son dos de las que se conocen como piezas maestras (o masterpiece en inglés). Las compré en una tienda online estadounidense llamada Big Bad Toy Store, que es en donde adquiero la mayoría de los Transformers que se van reeditando aunque, por suerte para mi bolsillo, el ritmo de reediciones ha bajado bastante últimamente. De hecho, las dos piezas maestras me han salido bastante caritas (casi 300 dólares entre las dos más gastos de envío), pero para un coleccionista como yo merecen la pena porque son impresionantes.

La primera de las dos es el líder de los Autobot, Optimus Prime. Esta pieza maestra fue editada por primera vez con motivo del vigésimo aniversario de los Transformes, en el año 2004. En esa ocasión, sólo estaba incluido el propio Optimus Prime, es decir, la cabeza tractora del camión. Poco después se creó un trailer para completarlo y, recientemente, se han vuelto a comercializar ambos productos pero de forma conjunta.

La segunda de mis compras es Starscream, el traicionero lugarteniente de los Decepticon. Esta figura es un diseño completamente nuevo y ha sido comercializada ahora por primera vez, coincidiendo con la aparición conjunta de Optimus Prime con su trailer. Quizá la mayor peculiaridad de esta figura sea que está pintada con unos colores completamente diferentes que el original, pero aun así ha quedado bastante bien.

Ambas figuras son de una extraordinaria calidad, mucho más grandes y pesadas que cualquiera de las versiones anteriores y, al mismo tiempo, mucho más difíciles de transformar. Creo que ya he probado todas las poses posibles con todos los accesorios posibles (que son bastantes) así que dentro de poco las situaré en el mueble expositor donde tengo toda la colección. Tengo pendiente publicar una foto de ese mueble, por cierto…