Ayer al atardecer volvía a casa en coche desde la universidad y entré en un túnel por el que paso siempre. Sin embargo, había algo distinto. La iluminación era completamente diferente de lo normal a pesar de que las luces estaban encendidas de la forma habitual.

Tardé unos instantes en darme cuenta de lo que estaba pasando, y es sin duda algo muy curioso: la posición del Sol en ese preciso momento era tal que la luz solar entraba por el túnel, iluminando un buen trecho y causando un contraste totalmente diferente del que estoy acostumbrado.

Sin duda, una curiosa casualidad. Pero me pregunto si, dentro de mil años, algunos arqueólogos encontrarán este túnel, se darán cuenta de que la luz entra por él en un determinado momento del año y deducirán que éramos unos expertos astrólogos que construimos el túnel para celebrar ese día por alguna razón. Seguro que la razón elegida será muy divertida, pero no tendrá nada que ver con atascos y puntos negros de tráfico.