Nunca he bebido alcohol. Muchas veces me han preguntado si es por una promesa, si estoy enfermo, si… muchas chorradas. Pero el caso es que tan solo hay un motivo, algo muy sencillo: no me gusta el sabor de las bebidas alcohólicas. Alguien me dijo una vez que la cerveza era un placer adquirido, que había que acostumbrarse, pero… ¿por qué acostumbrarme a algo que no me gusta?
No se vayan a pensar que me parece mal que la gente beba. Es sólo que a mi no me gusta beber. Más de un vaso de agua me he tomado en una cervecería (incluso en la mismísima Alemania) soportando estoicamente las miradas de camareros extrañados.
Y luego, claro está, tenemos los problemas de beber en exceso. Desde luego, no consigo comprender por qué hay tanta gente que sale a beber por las noches (las noches están para dormir y jugar al World of Warcraft, aunque no necesariamente en ese orden) y por qué hay tantos que acaban como acaban.
Quizá por este motivo, me ha encantado el anuncio que estas Navidades está emitiendo el Ministerio de Sanidad y Consumo por la televisión. Como viene siendo habitual, pueden verlo en YouTube. Pero que conste que no trato de escribir una historia de denuncia social ni nada de eso. Es solo que me ha gustado el anuncio, es muy inteligente y creo que tiene más posibilidades de llegar a los jóvenes que un sermón.

Que no te guste el sabor de las bebidas alcoholicas no es razón suficiente para no querer beber. Yo prefiero un buen zumo de naranja a un Chivas de 12 años, pero me gusta beber alcohol. No por su sabor, sino por sus efectos. El exceso, como todo, es malo, pero un buen colocón de vez en cuando es divertido. Es cierto que hay mil formas de pasarlo bien, el alcohol es sólo una entre esas mil. Si te gusta, consumes con precaución, si no te gusta, no consumes.
Por supuesto me refiero a un entorno adulto. Para los más jóvenes... bueno, todos hemos tenido quince años. El anuncio del ministerio no está mal y es necesario, aunque demonizan demasiado al alcohol, sobretodo cuando están hablando de una "droga legal".
Saludos
Una cosita: a mí no me gusta la *cerveza* (ni el café; DIOS, ¿cómo puedo ser programador así?), pero otras bebidas alcohólicas sí.
Yo que tú probaba alguna que no fuera la cerveza, igual te sorprendes :-)
¿No te parece suficiente que no me guste algo para no querer bebérmelo? Si estuviéramos hablando de medicinas... pero en este contexto no le veo mucho sentido a esa afirmación...
Tienes razón en que demonizan un tanto el alcohol, pero a veces hay que meter el miedo en el cuerpo porque no hay otra manera de concienciar... recordemos que se está hablando de gente muy joven.
Zing, por supuesto que he probado más cosas aparte de la cerveza... pero si tienes alguna sugerencia... ¿licores escandinavos tal vez? }:-D
Pues por lo visto mi querido Cóndor, hasta el momento somos dos, y créeme que yo también he tenido que soportar las miradas de las personas cuando voy a un pub o fiesta, y lo único que pido es agua. Imagínate que a veces tengo que llevar mi botellita de agua a un local, pues en muchos de ellos sólo sirven bebidas alcohólicas.
No entiendo qué le sienten, si es todo amargo... puaj...
Besitos.
Cuenten 3 no-bebedores en la sala. Bueno, yo soy 90% no bebedor, la cervecita negra de vez en cuando (y a "de vez en cuando" me refiero con meses entre una y otra) no me la quita nadie, pero jamás me he emborrachado, no se lo que es eso, ni me interesa en absoluto.