Banderas de Nuestros Padres
¡Atención! Esta historia contiene detalles del argumento
Esta película... bueno, ya empiezo mal porque esto de película no tiene nada. Más bien es un conjunto de imágenes ordenadas de forma aparentemente aleatoria y con algo de música de fondo. Parece un intento frustrado de documental, pero que no se acerca en nada a la calidad del más aburrido documental de marsopas de los que ponen a la hora de comer.

Comienzo de nuevo. Esta desgracia trata de contar la historia de la famosa foto de los marines estadounidenses levantando una bandera durante la batalla de Iwo Jima, en la Segunda Guerra Mundial. La historia en sí es absolutamente miserable y dudo que mereciera ser contada: cómo se dio el título de héroe a unas personas que levantaron un palo y se las usó para recolectar dinero de cara a mantener la guerra.
Tal y como se presenta, la batalla es un desastre táctico. Siempre que he jugado a algún juego de estrategia como, el mítico Starcraft, he hecho lo posible por reservar mis tropas. Me reventaba perder un solo soldado si podía evitarlo, siempre procuraba atacar en superioridad, con la victoria asegurada. Ya sé que es una simplificación comparar Iwo Jima con Starcraft, pero la tremenda frivolidad con la que se enviaba a morir a la infantería antes de que la artillería pudiera debilitar al enemigo lo suficiente es impresionante, máxime cuando la guerra se ganaría finalmente con un par de bombas. Supongo que había muchos factores adicionales, como la propia financiación de la guerra, que obligaron a hacerlo de esa manera, pero poco de esto se ve en la película.
En cualquier caso, no creo que Clint Eastwood haya capturado la esencia de los combates de Iwo Jima. Hay muchas escenas en las que los soldados parecen descuidados y corren a descubierto de forma torpe, a pesar de tener a un montón de enemigos cerca. Y desde luego, lo que Eastwood no ha capturado, y casi ha despreciado, es la esencia del combatiente japonés. Los soldados japoneses son presentados como si fueran la fauna autóctona de la isla, unos animales inconscientes que o bien se lanzan de cabeza contra las bayonetas de los marines norteamericanos o bien se suicidan a base de granadas.
Por último, la estructura de la película, o la falta de ella, es un auténtico desastre. Hay varias escenas diferenciadas: el desembarco en Iwo Jima (nada original, una reedición de Salvar al Soldado Ryan, no por nada Dreamworks produce la película), el levantamiento de la bandera, los marines que levantaron la bandera de gira para recaudar fondos, una escena nocturna en la que desaparece el amigo (un tal Iggy) de un protagonista y aparece muerto poco después, una escena en la que mueren algunos de los marines que levantaron la bandera, un tipo en la actualidad (hijo de uno de los protagonistas) recogiendo información para un libro... todas estas escenas se trocearon y se mezclaron de forma aleatoria sin respetar ningún orden cronológico. Al final de la película puedes juntar los pedazos y hacerte una idea de qué trataba de contar la película, pero durante la proyección es casi imposible enterarse de la mitad de las cosas.
Sólo me queda una duda. En la película se ve todo tipo de muertes desagradables, incluyendo lasañas de carne humana en distintos estados de desparrame, algo realmente asqueroso... y sin embargo no se muestra la muerte de Iggy, algo que hicieron los japoneses (de nuevo se les muestra como bestias) y que tuvo traumatizado a su amigo, uno de los protagonistas, durante toda su vida. ¿Qué le pasó a Iggy? ¿Podía ser peor de lo que ya vimos? Difícilmente.

Moi dijo
No se por que pero ya me esperaba algo asi, el otro día lei una pequeña sinopsis en la web del Yelmo y me olia a chamusquina.
Seguro que es una de esas peliculas que le encantan a los criticos por la pueden destripar con muchos detalles y eso, pero en el fondo un toston.
8 Enero 2007 | 01:16 PM