El fenómeno de la película doble acaba de repetirse recientemente con dos películas sobre magos del siglo XIX: la maravillosa The Prestige y la terriblemente desastrosa El Ilusionista.

Este tipo de dobles películas no es nada nuevo. Por ejemplo, cuando salíamos de ver The Prestige en el cine, un amigo me recordó que poco antes de estrenar La Momia (The Mummy), una película simplemente pasable aunque graciosa, se estrenó La Sombra del Faraón (Tale of the Mummy), una de las peores películas que he visto nunca, hasta el punto en el que me dio un ataque de risa histérica cuando una venda sale de un retrete, captura a un tipo y se lo lleva por las cañerías.

¿Por qué pasa esto? Se me ocurren varios motivos. Quizá hay una filtración, un estudio descubre el proyecto de otro y trata de competir a toda prisa inventándose un rollo desastroso sin pies ni cabeza. En estos casos, la película mala suele estrenarse primero (tiene toda la pinta de ser lo que pasó con La Sombra del Faraón y puede que con El Ilusionista) y el gran perjudicado es el espectador, que va muy ilusionado al cine y sale echando pestes.

Otra posibilidad es que un guionista trate de vender una idea a un estudio donde la evalúen, trabajen sobre ella y, finalmente, le den puerta para hacerla a su manera. Este tipo de puñaladas traperas son muy frecuentes en el mundo del cine. Claro, el guionista en cuestión podría no rendirse e ir a otro estudio, volverlo a intentar y, si tiene éxito, ya tenemos dos películas con el mismo tema.

Y claro, siempre tenemos que considerar la falta de imaginación de la industria del cine actual, en la que rara vez vemos algo nuevo. Menos mal que a veces aparece un Christopher Nolan con películas como The Prestige.

En cualquier caso, esto ha pasado repetidamente. Por ejemplo, tuvimos dos películas de volcanes en 1997 cuando se estrenaron Volcano y Dante’s Peak. También tuvimos dos películas de colisiones de asteroides contra nuestro planeta en 1998 con Armageddon y Deep Impact. Y volverá a pasar, no me cabe la menor duda. ¿Qué será lo próximo?